Cómo elaborar un plan de igualdad paso a paso en A Coruña

Un plan de igualdad no es un documento que se descarga y se firma. Es el resultado de un proceso negociado, con fases tasadas en el Real Decreto 901/2020, y cada fase deja un papel que la Inspección puede pedir. Te contamos cómo se hace, en el orden en que ocurre.
Paso 1. Constituir la comisión negociadora
Todo empieza con una comisión paritaria: de un lado la empresa, del otro la representación legal de las personas trabajadoras, es decir, el comité de empresa o los delegados de personal. Si la empresa no tiene representación, debe dirigirse a los sindicatos más representativos del sector, que tienen diez días para responder y designar a sus miembros.
De esa primera reunión salen un acta de constitución, un reglamento de funcionamiento y un calendario. Conviene que la comisión tenga una composición equilibrada entre mujeres y hombres y que sus miembros tengan formación en igualdad, porque van a decidir sobre datos que hay que saber leer.
Paso 2. Hacer el diagnóstico
El diagnóstico es la radiografía de la empresa con datos separados por sexo. Lo negocia la comisión y la empresa está obligada a facilitar toda la información necesaria. El reglamento fija las materias que tiene que analizar, como mínimo:
- Proceso de selección y contratación
- Clasificación profesional
- Formación
- Promoción profesional
- Condiciones de trabajo, incluida la auditoría retributiva
- Ejercicio corresponsable de los derechos de conciliación
- Infrarrepresentación femenina
- Retribuciones
- Prevención del acoso sexual y por razón de sexo
Aquí es donde aparecen las sorpresas: una categoría ocupada solo por hombres, una brecha escondida en los complementos o permisos de conciliación que solo piden las mujeres. El informe del diagnóstico se firma y forma parte del plan.
Paso 3. Definir objetivos y medidas
Con el diagnóstico sobre la mesa, la comisión fija objetivos cualitativos y cuantitativos y las medidas para alcanzarlos. Cada medida lleva un plazo, una persona responsable, los recursos que necesita y un indicador para saber si se cumple. Sin esas cuatro cosas, la medida es una declaración de intenciones.
Las medidas tienen que responder a lo que el diagnóstico ha encontrado, no a un catálogo genérico. Si el problema está en la promoción, las medidas van a los criterios de ascenso; si está en la conciliación, a los horarios y permisos. El plan también recoge su ámbito, las partes que lo firman, la fecha de entrada en vigor, la vigencia (cuatro años como máximo), el procedimiento para modificarlo y el sistema de seguimiento.
Paso 4. Aprobar, registrar y comunicar
Cerrado el texto, la comisión lo aprueba y lo firma. Después se inscribe en el registro de convenios y acuerdos colectivos, el REGCON, ante la autoridad laboral que corresponda al ámbito de la empresa; para las que tienen todos sus centros en Galicia, la de la Xunta. El registro es obligatorio y es lo que convierte el plan en oficial.
Queda comunicarlo a toda la plantilla. No basta con colgarlo en la intranet: la gente tiene que saber qué medidas le afectan y a quién acudir.
Paso 5. Hacer seguimiento y evaluar
El plan nombra una comisión de seguimiento que se reúne con la periodicidad acordada, revisa los indicadores y deja constancia en actas. Antes de que termine la vigencia se evalúa el plan completo, y esa evaluación sirve de punto de partida para el siguiente. Si cambia mucho la plantilla, hay una fusión o la Inspección lo requiere, el plan se revisa sin esperar al final.
Cómo lo trabajamos desde A Coruña
Llevamos el proceso entero: convocamos a la representación o a los sindicatos, preparamos los datos del diagnóstico, redactamos las medidas con la comisión y tramitamos el registro. Si tu empresa tiene que empezar o renovar su plan, cuéntanoslo y mira lo que incluye nuestro servicio de igualdad.
¿Hablamos de tu caso?
Llevamos la igualdad de empresas y autónomos de A Coruña y de toda Galicia.


